Las dietas y el sobrepeso infantil: ¿Qué enfoque es el mejor?
Hacer cambios en la dieta de los niños con sobrepeso implica algo más que una lista de cosas que se permiten y cosas que no. El éxito dependerá de que se utilice el enfoque correcto.
Enseñarles la diferencia entre el hambre y las emociones
Los niños, al igual que los adultos, pueden comer por aburrimiento, ansiedad, dejadez, etc. No obstante, el hambre, por lo general, implica una sensación física. Debemos ayudarles a reconocer esas señales, como una persistente sensación o gruñido en el estómago.
Además:
- Nunca animarles a "dejar el plato brillante". Esto les obliga a ignorar las señales naturales de hambre y saciedad
- Procurar no meterles prisa a la hora de comer. Si comen demasiado rápido, pueden acabar por tomar más calorías de las que realmente necesitan
- Evitar utilizar la comida como recompensa. Esto hace que ignoren las verdaderas señales de hambre
- Vigilar el tamaño de nuestras propias porciones. El hecho de que nosotros consumamos un tamaño de porción adecuado puede ayudar a que los niños hagan lo mismo
- Procurar preguntarles si tienen hambre a la hora de comer en lugar de decir: "Es mediodía, así que es hora de comer".
Este comportamiento por parte de los padres puede hacer que los niños sientan como si estuvieran siendo castigados. De hecho, prohibir a los niños el consumo de ciertos alimentos no hace que dejen de engordar y puede empeorar la situación. El objetivo no es privarles de cosas, sino a enseñarles unos hábitos alimenticios más saludables.
La mayoría de los expertos en nutrición aconsejan:
- Limitar la cantidad de comida basura que traemos a casa. No queremos prohibir "toda la comida basura de golpe" y esto ayudará a evitar discusiones constantes en casa
- Almacenar alimentos más sanos y darles un montón de opciones alternativas
- Procurar mantener alejada la presión y hacer que la hora de comer sea agradable. Mantener la calma si no comen todas las verduras o toman una porción adicional de pollo o arroz
- Planificar las comidas y meriendas a intervalos regulares. Tener alimentos saludables a mano, pero evitar controlar cada bocado. Con el tiempo el niño acabará por comer porciones más razonables, al saber que la próxima comida o merienda no está lejos.
Fuentes: My Optum Health
- El primer motivo es la salud física y mental. El Dr. Mario Alonso afirma lo siguiente:
Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante horas. El distrés esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal... Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
Las personas más irritables tienen mayor propensión a padecer problemas cardiacos y otras dolencias. No deje que una percepción negativa de la vida le produzca a medio y largo plazo problemas en su salud y su calidad de vida. Si desea mejorar su salud, vivir más años, acostúmbrese a pensar en positivo.
- Su familia, su pareja, sus hijos.... Las personas que más le quieren son las que se resignan a comprenderle y a padecer su mal humor, recelos, descalificaciones, críticas... Corre el riesgo de transmitir una educación negativa a sus hijos, con todo lo que eso conllevara para su futura integración social y laboral. Corre el riesgo de debilitar los lazos que le unen a su pareja y el entusiasmo e ilusión que siempre hay que potenciar. Si quiere una familia feliz, trate de pensar en positivo, le ayudará mucho.
- Su trabajo. Como afirmaba el Dr. Alonso un pensamiento negativo afecta a nuestra capacidad intelectual. Es mucho más difícil para las personas con pensamientos negativos prosperar en su trabajo. Incluso aquellas con mayor capacidad intelectual y brillantez ven sus posibilidades mermadas por el recelo que genera su negatividad. Mientras que personas con menores méritos van escalando creando de forma - a veces oportunista-, las personas sumidas en planteamientos negativos acentúan su aislamiento y su falta de popularidad y apoyos en su entorno laboral. La empresa moderna y competitiva valora especialmente el líder, caracterizado por su capacidad de afrontar situaciones complejas y difíciles con planteamientos positivos. Si desea prosperar, debe profundizar en pensar positivamente.
- Su entorno social. Una gran parte de nuestras vidas se desarrolla con nuestros amigos, en nuestras comunidades de vecinos, nuestros círculos sociales... Las personas con pensamientos negativos van desarrollando una actitud antisocial que hace cada vez más difícil su integración y aceptación. Sus críticas van aislándole hasta dejar reducido su círculo a un estrecho número de personas, resignadas a aceptar sus planteamientos negativos.
- Usted. Vivirá una vez esta vida. Quizás nuestro mundo no sea todo lo perfecto que debiera ser. Pero, sin duda, ser positivo contribuye a hacerlo mucho más llevadero. Pensar en positivo facilitará las relaciones con los demás, hará más feliz a su familia, mejorará su salud, le hará sentirse mucho mejor, incluso siendo consciente de las peores situaciones a las que tenga que enfrentarse... Ya nos hemos ocupado de los pensamientos negativos y sus efectos ¿le parecen pocas razones? ¿se anima?
